MI AMIGO ANTONIO

 

 

 

Niebla de humo, trajes raídos,

Viejos que añoran gin y suissé,

Salen despacio, semidormidos

Mientras el mozo cierra el café.

Amplia la frente, dulce mirada,

Seguro el paso, lento el andar,

Cuando despunta ya la alborada

Mi amigo Antonio deja el lugar.

 

El bar es su templo. La mesa, su altar,

El humo, el incienso, que lo hace pensar.

Viejo bar... Qué me importa que la gente

Al mirarme en este ambiente, no me sepa interpretar...

Viejo bar... De bohemios, cofradía

Sos la mística alcancía que preserva la amistad.

 

Ama la noche y sus estrellas,

Vibra su alma en el bandoneón.

Marcando rumbos surcó mil huellas

Volcando en tangos su inspiración.

Siempre modesto, siempre derecho

No busca gloria, siembra emoción,

Porque es bohemio y es hombre hecho

Solo y a punta de corazón.

 

Dedicado al bandoneonista Antonio Ríos  (Antonio Miguel Ríos)

 

Letra y música : Guillermo Guillén  (Juan Guillermo Parfait)

 

 

(colaboración enviada por el amigo “El Charrúa”. 08-2009)

 

 

AtrásMenú Principal