MARIPOSA

 

 

 

Templó la guitarra, su fiel confidente

Y a la ingrata ausente su pena le cantó:

Mi alma está abatida y es tan honda mi pena

Que de amargura llena, la siento sollozar...

 

Yo que te adoraba con este cariño

Con que amé de niño a quién me dio el ser,

Si fuiste mi alegría y mi ilusión primera

Por qué mi vida entera quisiste destrozar.

 

Pobre...

Es cierto que pobre he sido,

Que he nacido

En igual cuna que vos...

Pero...

Nunca ambicioné riquezas,

Delirio de grandezas

Jamás mi sueño turbó.

 

Fuiste,

Como aquellas mariposas,

Tan hermosas

Que la lámpara quemó...

Linda,

El delirio de grandezas,

Nublando tu cabeza

A tu almita envenenó.

 

Por qué tu cariño grabaste tan fuerte

Que sólo en quererte, perjura, pensé,

Si fuiste en mis noches un cáliz de ventura

Por qué hoy tanta amargura, de un sorbo apuraré.

 

Tal vez mariposa, de brillantes galas

Quemando tus alas en loco volar,

Comprendas el suplicio de mi gran sacrificio

Mi corazón te ama y no alcanza a perdonar.

 

Letra : Francisco Alonso

Música : Carlos Alberto De Caro

 

 

AtrásMenú Principal