MIS MANOS

(arr. en tango)

 

 

Ya ves, mis manos sin querer
Se afiebran al soñar, que te vuelvo a tener.
Ya ves, igual que una oración,
Se tienden hacia ti, a pedir compasión.
Y van de noche a reposar
Al hueco que cual nido, en mi almohada quedó.
Quizá reprimen su ansiedad
Tratando de olvidar con cínica frialdad.
Ya ves, que pueden castigar
Mis manos, sin piedad y luego perdonar.
 
 
¿Cómo has podido olvidar el amor de mis manos?
¿Cómo has podido apartar mi querer de tu querer?
Están buscando por doquier
Tu sombra que una noche desapareció.
Ya ves, mis manos sin cesar
Se irritan como el mar, que se calman después.
Están muriéndose de amor
Igual que en el jardín, que se muere una flor.
Ya ves, mis manos sin hablar,
Desean encontrar, tus manos otra vez.

 

Letra : Pierre Delanoe  (Pierre Charles Marcel Leroyer)  y Hipolyte Jules Eugene Beuscher

Música : Gilbert Becaud  (Gilbert Francois Leopold Becaud)

Versión castellana : Guillermo Lázaro Pelay y Horacio César Pelay  (Pichot)

 

Grabado por la orquesta de José Basso con la voz de Floreal Ruiz. (sello Odeón Nº 52.037)

 

 

AtrásMenú Principal