EL HOMRE DEL ESPEJO
(1983)
Un
hombre ya casi viejo, iba por la gran ciudad
Cargado
con un espejo, cuerpo natural,
A
lo largo y a lo ancho caminaba sin parar
Cruzaba
todas las calles, paso natural.
El
primer día la gente, se limitaba a mirar
Porteñamente
burlona, cosa natural,
Pero
al segundo ya algunos que se vieron reflejar
Lo
maldijeron con furia, furia natural.
Y
fue en el día tercero, que lo quisieron linchar
En
una zona bancaria, como es natural,
La
gente ardía de rabia, todos querían matar
El
odio cobraba cuerpo, cuerpo natural.
Pero
las autoridades, usando su autoridad
Dieron
un paso adelante, paso natural,
Los
refugiaron al pobre, en la primer seccional
Y
rompieron el espejo, gesto natural.
Después
la ley tomó cartas, en este caso especial
Y
decretó este decreto, casi natural,
Expresamente
prohibido, completamente ilegal
Circular
con un espejo, cuerpo natural.
Pues
nadie tiene derecho, a reflejar la verdad
Y
lastimar nuestra siquis, casi natural,
En
cuanto al hombre se supo, que murió en un hospital
De
aburrimiento infeccioso, muerte natural.
Letra : Francisco
Natalio Bagala
Música : Marcelo San
Juan (Gerardo Mario González)