Abran cancha, la reina del suburbio
Que en traje dominguero, se
viene a divertir,
Abran cancha, muchachos,
que por ella
La vida se hace bella, mirándola
reír.
Ella sabe que nosotros la
sabemos adorar,
Ella sabe que con sus
carcajadas
El alma enamorada se aleja
del penar.
Cuando en algún tango
malevo, las guitarras dan sus sones
Ella pone en sus canciones
el fuego de su emoción,
Y a cada palabra suya el
suburbio se estremece
Como si ella le ofreciese
en su canto, el corazón.
En sus ojos cargados de
esplendores
Florecen los amores de su
alma de mujer,
Y en sus labios palpitan
tremulantes
Las dichas vacilantes de su
lejano ayer.
Pero nunca le digamos que
sabemos su dolor,
Que no sepa, que brotan en
su canto
Las notas del quebranto de
su llorado amor.
Ella es el alma sentida de
la musa de Carriego
La que tiene todo el fuego
del misterioso arrabal,
La obrerita que cayera,
cegada en las pompas vanas
De la suerte casquivana que
rompió su pedestal.
Letra y música : Vicente Spina
Grabado por Alberto Vila con
acompañamiento de guitarras. (sello RCA Nº 47.050, 25-03-1929)
(colaboración enviada (letra y grabación)
por el amigo Amado Lafuente. 09-2011)