SIN QUITARNOS LA ROPA
Piel de seda, ardiente
mirada seductora
Ansiedades que penetran
desde la distancia,
Paso apasionado, quiebres
de cintura
Que me excitan hasta la
locura.
Blancas manos de cálida
cerámica
Que decididas y fugaces se
apuntalan,
En cuerpos de madera y
piedra que se funden
En el ápice duro de tu
centro.
Baila este tango conmigo
Deslízate vehemente sobre
mi cuerpo,
Tatúame inmisericorde, ríos
de fuego
Amémonos, no habrá
necesidad de desnudarnos.
Ámame con cada acorde
apasionado
Aférrate a mi cuerpo hasta
saciarnos,
Déjate guiar hasta las
estrellas
Al ritmo impertérrito de la
música.
Tango, caudal de eróticas
sensaciones
En él moriremos antes de un
tácito beso,
Reventaremos la luna en un
éxtasis infinito
Mientras la música se apaga
en nuestro goce.
Yaceremos al final, cuerpo
a cuerpo,
Agotados y extasiados,
De amarnos con el alma
Tan sólo través de la
mirada.
Letra
y música : Dora María Hernández Herrera
(poeta mejicana)
(colaboración
enviada por el amigo Oscar Mas. 11-2009)