ME QUEDÉ CON LAS GANAS
Respeté tu virtud, como lo
hacen los hombres
Te dejé reaccionar, cuando
estabas rendida,
Cuando a veces tu piel, se
ha pegado a la mía...
Y te dejé partir,
Y te dejé partir...
Me quedé con las ganas de
amarte,
De quedarme en tu cuerpo,
quedarme,
Abrazarme a tu piel que
quema
Y morirme de amor en la
hoguera.
Me quedé con las ganas de
un cielo
Donde pueda gritar que: ¡Te
quiero!
Esperar, esperar la
mañana...
Y que el sol me despierte
en tu almohada.
Ahora vienes a mí, muy
alegre y sonriente
A decirme que tú, tienes
sangre caliente,
Que hay un hombre que ya,
te ha encendido la vida...
Qué tonto fui,
Qué tonto fui...
Al dejarte partir.
Letra y
música : Oscar Fresedo (Oscar Nicolás
Fresedo)