SEMOS HERMANOS

(poema lunfardo)

 

¡Semos hermanos, viejo...!

Ya lo dijo ese rana yamao Cristo,

Un día que la milonga humana se había puesto fiera.

¡Semos hermanos, viejo...!

Los que baten que no, son alma de conejo.

Y pa´ que veas vos, que semos hermanitos

Pronto pará la oreja y escuchá estos versitos:

 

Sale el sol, ¡Zas!, Y quema la flor y el perejil,

Tanto calienta al rana como calienta al gil.

La luna no le pide permiso a don Marcelo

Y alumbra a los pelados y a los que tienen pelo.

Cuando llueve, Anchorena se moja mismamente

Como se moja el negro Raúl o su sirviente.

Cuando llega el invierno o por si acaso nieva

Tiene frío el más reo como el gran Villanueva.

Cuando se cae en una calle, hay una casa,

Se rompe la cabeza, el más rico, si pasa

Lo mismo que si llega a cruzar por ahí, un pobre.

Se mueren los “manates” y el que no tiene un cobre.

¡Manyá!, Si uno no tiene ni un mango, ni uno solo

Hoy no se cambiaría por el rico Barolo,

Que estiró las dos patas, con todos sus morlacos

Y sin embargo, viven muchos que andan sin saco.

Batile a ña Regina de Alvear, con su brillo

Si ella no sufre igual que madre ´e conventillo.

Que te diga Naciano Moreno, el carrerista

Si a veces no anda triste

Como cualquier corista de teatro de barrio.

Que diga la Pagano

Si no sufre dolores como cualquiera humano.

Preguntale a la mina de gran aristocracia

Si no siente dolores, a pesar de su gracia.

Y a pesar de sus muchas riquezas, te diría

Que yo por Anchorena, nunca me cambiaría.

 

¡Semos todos hermanos!. ¡Hermanos, todos semos!

Semos todos hermanos, porque todos comemos,

Y el mismo Presidente de la Argentina, a veces

Envidia al atorrante que no come hace meses.

¡Semos hermanos, viejo...!

Ya lo dijo ese rana de Cristo,

Ya que todos, al llegar la mañana,

Tenemos que ir al fondo pa´ poder evacuar

Y es un gran inorante, quien lo quiera negar.

Sale el sol, ¡Zas!, Y alumbra la flor y el perejil,

Tanto calienta al rana como calienta al gil.

Y Anchorena que es rico, como yo sin ni medio

Tendremos que morir un día, sin remedio.

¡Semos hermanos, viejo...!

Lo dijo Cristo, el rana,

Y no hay vueltas que darle a la milonga humana.

¡Semos hermanos!, ¡Todos...!

¡Semos hermanos, viejo...!

Los que baten que no, son alma de conejo.

 

Letra : Dante A. Linyera  (Francisco Bautista Rímoli)

Música : ---

 

Recitado por Julián Centeya con fondo musical del bandoneón de Pedro Maffia.

 

 

(letra obtenida de la grabación)

 

 

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