PICHUQUIANDO

(poema)

 

 

La feligresía tanguera reza

En el altar de los sueños,

Por el alma de un porteño

Melancólico y tristón,

Quién, empuñó un bandoneón

Con austera sobriedad,

Un carisma angelical

Para ganarse a la grey,

Que deschava a flor de piel

La esencia del arrabal...

 

Con su lirismo abismal

Recorre espacios del tiempo,

Y un rezongo trae el viento

Con frescura de alto vuelo,

Pergeñado en otros cielos

Y con míticas estrellas,

Fulgurantes y tan bellas

Como sus tangos caneros,

Donde un ángel milonguero

Fogoneando fantasías,

Brindará en su homilía

Un responso por los reos...

 

Por Pichuco, el hechicero

Santo patrono del bandoneón,

Bosquejaré con unción

De su imagen, la acuarela,

Por su arte, por su escuela

Que será el horizonte,

Mientras perdure su nombre

Y un fueye suene por él,

Sonreirá hasta Gardel

Que lo mira desde el bronce.

 

Dedicado a Aníbal Troilo “Pichuco”

 

Letra : Osvaldo France  (Osvaldo Francella)

Música : ---

 

 

(colaboración enviada (letra) por su autor, el amigo Osvaldo Francella. 05-2015)

 

 

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