POR UNA MUJER

(vals)

 

 

Después de larga jornada,
Cruz Montiel llegó hasta el pago,
Donde dejara el halago
De su cariño mejor;
Y encontró el rancho vacío
Las flores secas y mustias,
Lleno el ambiente de angustia
Muerto el pájaro cantor.
 
Sobre la guitarra lloró su querella
Y a la ingrata aquella, pretendió cantar,
Pero era tan hondo su cruel sufrimiento
Que sólo un lamento, pudo balbucear.
Si yo la he querido, por qué me ha dejado
Por qué ha destrozado, la fe de mi amor.
No sabe que ahora, andará mi vida,
Sin tener guarida, para su dolor.
 
Salió vencido al camino,
Miró al pangaré ensillado,
Y de un salto, en el recado,
A lo criollo se sentó.
Hincó espuelas a su flete
Y en la loca disparada,
Una trágica rodada
Al pobre cantor mató.
 
Caía la tarde, silenciosamente,
El sol en poniente, su luz ocultó,
La noche sombría, bañando el desierto
Sobre el gaucho muerto, su poncho tendió.
Cerca de la huella, un alma piadosa
Le cavó una fosa, en la tierra fiel,
Puso la guitarra, como una mortaja,
Y escribió en la caja: “Por una mujer”.

 

Letra : Enrique Pedro Maroni

Música : Enrique Maciel

 

 

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