NIEBLAS
La luna trajo en ancas de su corcel oscuroLa dulce melodía de un lírico violín,Y el alma de sus quejas, trajeron al conjuroLas notas apenadas de un valse de Chopin.Yo estoy solo en la angustia de mi jardín de inviernoNo tengo más amigos que el viento y el dolor,De estar sufriendo siempre con el dolor eternoDe una muchacha hermosa que me llenó de amor. Los rubios bucles de sus cabellosLos ojos grandes color de mar,Que iluminaron con sus destellosLa vieja cuita de mi cantar.Esos tesoros fueron tan míosQue Dios celoso me los robó,Y hoy vago solo, con el hastíoDe esa tragedia que me quedó. Yo busco en mis jardines el eco de sus besosPresiento en las estrellas sus ojos verdemar,Y el viento me parece la tumba de sus rezosQue trae de allá lejos, un lánguido cantar.La noche es un sollozo gimiendo entre la sombraCon la melancolía del místico violín,Y escucho entre la niebla su voz que aún me nombraLlorando en las nostalgias del valse de Chopin.
Letra : Luis Rubistein
Música : Domingo Platerotti (José Domingo Platerotti)
Grabado
por Agustín Magaldi con acompañamiento de guitarras. (sello Brunswick entre
1929 – 1932)
A “Letras” A “Autor”
Menú
Principal