MIENTRAS
Vivir, desconsuelo maldito,
Rejas carcelarias
Donde prisionero
De un destino fiero
Mi vida se ahogó.
Yo soy como un paria
Peregrino errante,
Siempre más distante
De un futuro amor...
Llevo la desgracia
Dentro de mis venas,
Y todas las penas
Las conozco yo.
Como última gracia
Ante mi condena,
Dame al fin tu plena
Bendición ¡Señor!
Las horas transcurren en
largos sollozos
Tras las rejas frías, de mi
celda cruel,
Y cruza en mi mente el
soñar penoso
De mi recuerdo alegre, que
no ha de volver.
Las horas nocturnas como
caravanas
Por mi celda oscura pasan
en tropel,
Y se van perdiendo junto a
las mañanas
Que sin esperanzas vuelven
a nacer.
Es mi única herencia
Vivir, desconsuelo maldito,
Maldito, del cielo
Y del mundo también.
Y es así que mi vida
Sucumbe en la sombra,
Donde ni me nombra
La dicha de ayer.
Yo no seré nunca
El hombre que olvida,
Que aquí cada vida
Se agobia su dolor.
Como historia trunca
Tendrá este recuerdo,
Mientras yo me pierdo
Por todo un amor.
Letra : ?
Música : ?