Viejo rinconcito de ayerSólo hemos quedado los dos,Nunca la he sabido quererNi comprender su gran amor.Honda su tristeza ha de serPara que no vuelva jamás...Calma la profunda pena míaQue me envuelve desde el díaEn que solo me quedé. La culpa la tuve yo, corazónQue no supe comprender.No escuchaba tu decirY dejaba sin oírEl llamado de un querer...La culpa la tuve yo, corazónCuando la dejé partir.Recuerdo aún su voz,La luz de su mirarPerdida en sombras del adiós. Viejo rinconcito de ayerSólo hemos quedado los dos,Nunca la he sabido quererNi comprender su gran amor.Grande es esta pena de serEl cautivo fiel de un amor...Vida de mi vida, siempre fuiste,El consuelo que a mi penaMitigaba en el dolor.
Letra : Adolfo R.
Avilés (Adolfo Rafael Avilés)
Música : Andrés R. Domenech (Andrés Roberto Domenech)
Grabado por la orquesta de Domingo Federico
con la voz de Ignacio Díaz. (sello RCA, 10-04-1944)