Y NO TENÉS PERDÓN
Soporté lo más que pude, la mentira de tus besos
Y callando mi tormento, mi amargura y mi rencor,
Yo fingí que te creía, que por vos estaba ciego
Sin embargo yo sabía, la miseria de tu amor.
Te di tiempo, mucho tiempo, para ver si vos cambiabas
Te encontrabas tan segura en tu engaño y tu traición,
Que yo tuve que decirte lo que vos no confesabas
Y poner en descubierto tu cobarde corazón.
Todavía...
Con las manos apretadas
Me pedís desesperada
Que te tenga compasión.
Todavía...
Me pedís que olvide todo
Que no mate de este modo
Tu amargado corazón...
¡Te das cuenta!
Ya no estoy desesperado
No me ves cómo he cambiado
¡Y que no tenés perdón!.
Yo viví hasta el martirio la amargura de tu engaño
Y mis noches fueron largas entre insomnios y dolor,
Cada día era un delirio salpicado por tu daño
Y he vivido soportando lo más malo por tu amor.
Pero hoy, que estoy salvado del embrujo de tus ojos
Frente a frente y ya sin miedo te confieso sin rencor,
Que de vos nada me importa, ni maldigo ni te quiero
Ya que nada, nada existe, de común entre los dos...
Letra y música : Sara Rainer, Floreal Ruiz y
Francisco Rotundo
Grabado por la orquesta de Francisco Rotundo
con la voz de Floreal Ruiz. (12–01–1955)
Grabado por Alberto Morán con el acompañamiento
de la orquesta de Armando Cupo (sello Pampa N° 14.148)