VIEJO CIEGO

 

 

 

Con un lazarillo llegás por las noches

Trayendo las quejas del viejo violín,

Y en medio del humo

Parece un fantoche

Tu rara silueta

De flaco rocín.

Puntual parroquiano tan viejo y tan ciego

Al ir destrenzando tu eterna canción,

Ponés en las almas

Recuerdos añejos

Y un poco de pena mezclás al alcohol.

 

El día que se apaguen tus tangos quejumbrosos

Tendrá crespones de humo la luz del bodegón,

Y habrá en los naipes sucios un sello misterioso

Y habrá en las almas simples un poco de emoción.

El día en que no se oiga la voz de tu instrumento

Cuando dejés los huesos debajo de un portal

Los curdas jubilados, sin falso sentimiento

Con una canzoneta, te harán el funeral.

 

Pareces un verso

Del loco Carriego

Pareces el alma

Del mismo violín

Puntual parroquiano tan viejo y tan ciego

Tan lleno de pena, tan lleno de “splin”.

Cuando oigo tus notas, me invade el recuerdo

De aquella muchacha de tiempos atrás

A ver, viejo ciego, tocá un tango lerdo

Muy lerdo y muy triste, que quiero llorar.

 

Letra : Homero Manzi  (Homero Nicolás Manzione Prestera)

Música : Sebastián Piana y Cátulo Castillo  (Ovidio Cátulo González Castillo)

 

Grabado por Francisco Fiorentino con el acompañamiento de la orquesta de Ástor Piazzolla. (sello Odeón, 10-01-1946)

 

                       

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