REFUCILOS

 

 

 

Noche negra...

Un refucilo alumbra la tapera

Donde espera la mujer mala

Sin fe, ni corazón.

Zita se llama la pérfida extranjera

Que al gaucho bueno con besos embrujó,

Dando al olvido la noviecita blanca

Que fue el ensueño santo de su primer amor.

 

Un refucilo como una herida

Recorre el cielo y alumbra incierto,

A un emponchado que a pasos lentos

A la tapera derecho va.

¡Detente!... el gaucho le grita fiero

Y ya en sus manos reluce el hierro,

La triste sombra del aparecido

Lanza un gemido y cae sobre el puñal.

 

Negra noche... dos largas trenzas

Alumbra un refucilo,

Era ella la noviecita de su primer amor,

Ronco alarido resuena en la tapera

Y el gaucho bueno, borracho de dolor,

Arranca el arma sangrienta de la herida

Y con el mismo acero

Se parte el corazón.

 

Letra : Micaela Sastre  (Micaela Sastre de Pittaluga)

Música : Rodolfo Sastre  (Máximo Rodolfo Francisco Pittaluga)

 

Grabado por Carlos Gardel con guitarras. ( sello Odeón N° 18.256)

 

 

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