¡PADRINO PELAO!

(1930)

 

 

“¡Saraca, muchachos!... ¡Dequera un casorio!

¡Uy Dió, qué de minas!... ¡Tá todo alfombrao!”

Y aquellos pebetes, gorriones del barrio

Acuden gritando: “¡Padrino pelao!...”

El barrio alborotan con su algarabía,

Y allí en la vereda, se ve entre el montón,

El rostro marchito de alguna pebeta

Que ya para siempre perdió su ilusión.

 

Y así, por lo bajo, las viejas del barrio,

Comentan la cosa, con admiración...

“ - ¿Ha visto señora, qué poca vergüenza?

¡Vestirse de blanco, después que pecó! - ”

Y un tano cabrero, rezonga en la puerta

Porque a un cajetilla, manyó el estofao...

“ - Aquí en esta casa, osté non me entra,

¡Me son dado coenta, que osté ese un colao! - ”

 

“¡Saraca, muchachos!... ¡Gritemo más fuerte!

¡Uy Dió, qué amarrete!... ¡Ni un cobre ha tirao!

¡Qué bronca, muchachos!... Se hizo el otario

¡Gritemo Pulguita!... ¡Padrino pelao!...”

Y aquella pebeta que está en la vereda

Contempla con pena la novia pasar,

Se llena de angustia su alma marchita

Pensando que nunca tendrá el blanco ajuar.

 

Letra : Julio Alberto Cantuarias

Música : Enrique Delfino  (Enrique Pedro Delfino – Delfy)

 

Grabado por Carlos Gardel con guitarras. (sello Odeón N° 18.986)

Grabado por Julio Sosa con el acompañamiento de la orquesta de Leopoldo Federico.

 

Estrenado por Tita Merello en la representación N° 953 de “El conventillo de la paloma”,

de Alberto Vacarezza, el 14 de marzo de 1930.

 

                       

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