LA VIAJERA PERDIDA

(1930)

 

 

Vestida de blanco, sentada en el puente

Leía novelas y versos de amor,

O, si no, miraba la espuma que hirviente

Cantaba en la estela del viejo vapor.

En noches serenas, soñando a mi lado

Mareados de luna y ensueño los dos,

Sus ojos miraban el cielo estrellado

Pensando en el puerto del último adiós.

 

Pasajera rubia de un viaje lejano

Que un día embarcaste en un puerto gris,

¿Por qué nos quisimos, cruzando el océano?

¿Por qué te quedaste en aquel país?

Aún guardo la vieja novela que un día

Dejaste olvidada sobre mi sillón,

Escrito en la tapa, tu nombre: “María”

Después una fecha y un puerto: “Tolón”.

 

¿Aún vives y sueñas? Quizás hayas muerto

Pero en mi nostalgia romántica y gris,

Espero encontrarte soñando en un puerto

Bajo el claro cielo de un dulce país.

Te amaba y te fuiste. Seguía el navío

Por mares de brumas y puertos de sol,

Tu sombra lejana quedó al lado mío:

Un sueño de Francia y un verso español.

 

Pasajera rubia, viajera perdida

Que un día en un puerto lejano se fue,

Dejando una extraña nostalgia en mi vida

Acaso ni sabes que yo te lloré.

Me da su perfume tu blanco pañuelo

Tu nombre, María, me da su canción,

Reflejan tus ojos la luz de otro cielo

Te llevo en el barco de mi corazón.

 

Letra : Héctor Pedro Blomberg

Música : Enrique Maciel

 

Estrenado por Ignacio Corsini que lo grabó el 21 de marzo de 1930.

Grabado por Edmundo Rivero con acompañamiento de orquesta.

 

 

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