EL AMOR DESOLADO
(arr. en
tango)
Yo puse el esfuerzo y ella
la desgana,
Yo el hondo silencio y ella
la palabra,
Yo senda y caminos y ella
la distancia,
Yo puse los ojos y ella la
mirada.
Quise entre mis manos,
retener el agua
Y sobre la arena levanté mi
casa,
Me quedé sin manos, me
quedé sin casa,
Fui raíz oscura, y ella
tronco y rama.
Para que la cuenta del amor
sumara,
Ella puso el cuerpo, yo el
cuerpo y el alma,
Era toda viento, yo todo
montaña,
Yo pura resina y ella pura
llama.
Una noche oscura se fue de
mi casa,
Cegaron mis ojos para no
mirarla,
Para no seguirla, cerré las
ventanas,
Clausuré las puertas, para
no llamarla.
Puse rosas negras sobre
nuestra cama,
Sobre su memoria puse rosas
blancas,
Y a la luz difusa de la
madrugada,
Me quité la vida, para no
matarla.
Yo lo puse todo: vida,
cuerpo y alma,
Ella, Dios lo sabe, nunca
puso nada,
Nada... nada...
Letra : José
F. Dicenta Sánchez
Música :
Alberto Cortez
Grabado por Jorge Falcón con el
acompañamiento de la orquesta de Raúl Plate.