PAQUITANGO

 

 

 

Hubo en tu alma el ansia cruel de saber más,

Que por tu sangre de porteña germinó,

Fiebre de tango, como dicen los demás

Que por tus dedos y en tus manos floreció.

 

Llegó a tu pecho el gran clamor del bandoneón

Grito del barrio, Villa Crespo te acunó,

Fiebre de tango, como dicen los demás

Y el Maldonado, en tus oídos canturreó.

 

Y en tu calle Corrientes

Con la bruma mortecina,

Los viejos mostradores

Del turbio bodegón,

Le dijeron a su gente:

“Mujer frágil, chiquilina”

Que con tangos y pesares

Le dejaste tu emoción.

 

Cual una rosa, floreciste sin saber

Del verde espacio que tenía tu jardín,

Suave caricia que a tu alma de mujer

Se reservaba el presagio de tu fin.

 

Y volverás cuando te llame el bandoneón

Que fue el amigo que mejor te comprendió,

La voz del tango con su rudo vozarrón

Y el Maldonado, que ya nunca te olvidó.

 

Dedicado a la primer mujer bandoneonista Paquita Bernardo. (Francisca Bernardo – 01-05-1900 --- 14-04-1925)

y se la apodaba “La Flor de Villa Crespo”.

 

Letra : Jorfer  (Jorge José Fernández)

Música : Graciela Caballero y Manuel Antonio Caballero

 

Grabado por Roberto Leiva con acompañamiento de conjunto.

 

 

(letra obtenida de la grabación)

(colaboración enviada (grabación) desde Las Rosas, por el amigo Oscar Lanza. 03-2018)

 

AtrásMenú Principal