GOLONDRINA

 

 

 

En una taberna sucia

Del barrio de Puente Alsina,

Frecuentaba Golondrina

Cantor mentao, de acción.

Se trabajaba a la dueña

Que era la grela querida,

De un gringo mano prohibida

Traicionero y bravucón.

 

Y "chacándola" a la gringa, Golondrina

Vivía feliz sin pensar en laburarla,

Con su viola la sonaba hasta cansarla

Para aumentarle a la "goruta" el metejón.

Muy risueño la "vidurria" se pasaba

Entre "chinqüín", "patron e soto" y el "tresiete",

En los patios era el rey del firulete

Y una luz con el facón.

 

Pero en una "refalada"

Llego a la oreja del tano,

Que una traicionera mano

Lo "chacaba" de ocasión.

Se topó con Golondrina

En una trenzada fiera,

Y le hundió la "fariñera"

Partiéndole el corazón.

 

Hoy los guapos que frecuentan la taberna,

Comentando cuando llega la ocasión,

Nunca olvidan que en el mismo bodegón

Golondrina pagó caro su querer.

Y recuerdan al "goruta", que está en cana

Y a la tana que murió en la “loquería”,

Y los años no han borrado todavía

Los recuerdos de ese ayer.

 

Letra : Francisco Alfredo Marino

Música : Ernesto de la Cruz  (Ernesto Natividad de la Cruz)

 

Grabado por Alberto Podestá con el acompañamiento de la orquesta de Tití Rossi. (sello Tennessee, 1982)

 

 

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