SU MANTO DE TISÚ
(vals)
Perdí la que en la vida me
enseñó a querer con fe:
Mi madre, a quien la muerte
me la arrebató, fugaz,
Era tan pura, divina,
celestial
Cual un sagrario su noble
corazón.
¡Se fue!, Dejó el mundo
para no volver jamás
Mi madre, la que añoro y le
debo el ser y el bien,
Y no sé por qué mi Dios no
ve
Jugar con mi dolor, la
parca cruel.
¡Oh, mi Dios, ten piedad de
mí!
¡Por favor, mitiga mi
dolor!
¿Tú no ves que el llanto
ahonda mi aflicción?
¿Qué también las lágrimas
me agotan?
¡Se murió sin decirme adiós!
¡Se extinguió con su mirar
azul!
Y su rostro cual virgen la
veía
Cubierta con su manto de
tisú.
La vi. Cerró sus ojos para
nunca más mirar
Un soplo de los cielos la
enmudeció fugaz,
Sobre su pecho sus manos
recogí
Brazos que siempre se
abrieron para mí.
¡Así se fue del mundo, para
no volver jamás!
Mi madre, la que añoro y le
debo el ser y el bien,
Y no sé por qué mi Dios no
ve
Que mi dolor será eterno y
cruel.
Letra y música
: Manuel García Quiroga
(colaboración
enviada por el amigo César, desde la R. O. U., 08-2009)