LA POLAQUITA
(2004)
Salió en un barco, una
mañana
El cielo oscuro y por
llorar,
Salió al encuentro de otro
destino
Hacia las tierras del más
allá.
Sola y temblando, sin
despedidas,
Devoraría su alma al mar,
Un viaje largo y sin
retorno
La polaquita se fue nomás.
América sus brazos le
tendió
Sonrisas de cristal sin una
duda,
Mas pronto destelló filo y
puñal
Hundiéndose en su carne
inmadura.
El hambre y sus garras la
perdió
Y fue rodando sobre la
basura,
Es duro de entender cuál
fue su sino:
Murió como heroína del
destino.
Llegó en un barco, un crudo
invierno,
Ciudad brillante la recibió,
Y fue masilla entre los
dedos
De un lapidario y cruel
macró.
Pero su historia fue de la
de tantas
Almas perdidas del
vendaval,
Buscando nido, amor o calma
¡Una utopía, un cuento más!
Letra : Haidé Daibán
Música : Tito Ferrari