SILBIDOS Y PIROPOS

 

 

 

Llegó un abril de vientos y mareas

Montado en el pescante de una noria,

Y se largó a la mágica tarea

De inaugurar un tiempo y una historia.

Después de confirmar que hacían falta

Fundó el zaguán y un circo milagrero,

Pintó un graffiti en la pared más alta

Y organizó un picado en un potrero.

 

Anduvo errante como un dios porteño

Entre voces, silbidos y piropos,

Se enredó en amoríos con empeño

Y confundió al artista con el loco.

 

Heroico fundador de la alegría

De buenos tiempos y otras emociones,

Como un amanecer, desde ese día

Una ciudad regala corazones.

 

Buscó gorriones en los arrabales

Y convocó a Tenorios y Malenas,

Organizó un bailongo en carnavales

Y desafió al olvido y a las penas.

Se fue una tarde y les pidió una cosa

A unos cuantos vecinos trasnochados:

Que cuenten esta historia mentirosa

Los poetas y los enamorados.

 

Letra : Raimundo Rosales

Música : Richard Cappz

 

 

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