PADRE

 

 

 

No mendigues, no, a mis plantas

Mi perdón no vierte llanto,

Padre, porque sufrí tanto

Que no tengo corazón.

Cruelmente lo destrozaste

Cuando yo era un débil niño,

Y tu paternal cariño,

Del dulce amor me privaste

Y pretendes mi perdón.

 

Herido en lo más profundo

Del alma, erré por el mundo,

Sin el amor de esa madre

Cariñosa que me crió.

Y quien por su culpa, sabe

Abandonada, murió.

 

El cáliz de la amargura

Apuré en mi desventura,

Los más rudos sinsabores

Han quebrantado mi fe.

Espinas en vez de flores

Sólo a mi paso, encontré.

 

No mendigues, no, a mis plantas

Mi perdón no vierte llanto,

Padre, porque sufrí tanto

Que no tengo corazón.

Pídele clemencia al cielo

A esa madre tierna y buena,

Que rompiendo la cadena,

Del martirio, ha hecho un vuelo

A implorarnos su perdón.

 

Hoy que nada mi alma siente

Y arrugas surca mi frente,

Mi cabello ha encanecido

Para qué, entonces, vivir.

Y en mi angustia al Señor pido

Piedad para mi sufrir.

 

Que brindándome un consuelo

Me reúna allá en el cielo,

A esa madre bondadosa

Que a su lado se llevó.

 

Letra : ?

Música : ?

 

Grabado por Ignacio Corsini con acompañamiento de guitarras. (1926)

 

 

(letra obtenida de la grabación)

 

 

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