LOCA JUVENTUD
Fuiste buena como todas
Hasta que un día muy
triste,
A tu viejito perdiste
De un accidente fatal,
Pobre padre, agonizante
Te pidió con honda pena,
Que juraras de ser buena
Con tu madre y expiró.
Tu viejita trabajaba
Todo el día en la pileta,
Procurando a su pebeta
Nada le fuera a faltar.
Le gustaba que estudiaras
Para salir de pobrete,
Pero todo se fue al...
“cuete”
Con tu modo de pensar.
Pobre madre, ni soñando
Pensó de que la engañabas,
Cuando al cine te mandaba
Y vos ibas a bailar.
Así empezó tu caída
Por la pendiente del vicio,
Olvidando el sacrificio
De aquella madre ejemplar.
Después seguiste rodando
Como aquellas, tus amigas,
Sin cansancio ni fatigas
Entre el lujo y el placer.
Te fugaste de la pieza
Que con tu vieja ocupabas,
Y donde ella te esperaba
Para darte su perdón.
Pero vos, ni qué pensarlo
Seguiste con tu rutina,
Eras toda una heroína
Te embriagaste con la luz.
Mas vino tu decadencia
Y con ella el desengaño,
Muy cortos fueron los años
De tu loca juventud.
Entonces arrepentida
Regresaste a la piecita,
Donde aquella madrecita
Todas sus penas lloró.
Pero al llegar, las vecinas
Te dieron aquel mal dato,
Que besando tu retrato
La pobrecita murió.
Letra y
música : Emilio Marchiano (Amelindo Marchiano)