LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE GARDEL
Yo estaba en el final,
Pegado al ventanal,
De un cafetín
Fumándome la espera.
Y en el vaivén
De un vértigo fatal,
Oí decir: “Adiós”
Y el nombre: “Medellín...”
Sentí que era de Dios
La voz que dijo: “Adiós”,
Y el retintín
Profundo de la muerte,
Me enmudeció
Y no alcancé a gritar
“¿Por qué me abandonás...
anclao en Medellín...?”
Perdonen al destino, las
musas milongueras
Preñadas por los bardos
borrachos de café.
Perdonen a la muerte, la
suerte de estos versos,
Más todos esos tangos que
nunca cantaré...
Y el triste cacatúa,
soñándome en la esquina
Que olvide su gomina y su
parada fiel.
Y cierren sus ventanas, las
novias solteronas
Que esperan todavía, que un
día he de volver.
Yo estaba en el postrer
Peldaño del adiós,
Sin presentir
Que todo era mentira.
Dolor de ser
Me aqueja la inmortal,
Herida de este mal
Tremendo de existir.
Quisiera alguna vez
Dejar de ser Gardel,
Huir de mí...
Tal vez, no ser eterno.
Envejecer...
Cantar peor que ayer.
Bajarme del avión
Y nunca más partir...
Letra : Lucho
Szwarcman (Alejandro Gregorio Szwarcman)
Música : Carlos
Daniel González