(Gloria a Entre Ríos) (milonga)
Lucilo Ramón Argüello, prisionero echate ´e lomo,Que a fuerza de que se como, no me pasan a degüello,De un galope y sin resuello, me trajo mi doradillo,Soy soldao de mi caudillo y como buen entrerrianoPa´ los amigos, la mano y pa´ los otros, el cuchillo. Estando entre hombres, cavilo, no ha de ser pa´ que se asustenHe tráido pa´ los que gusten, recién asentao el filo,En juego de refucilo, tengo el pecho iluminao,Y aunque ande solo y cortao y desconozca la canchaAl que quiera hacer pata ancha, que se vaya haciendo a un lao. No crean que los provoca un zafao de nacimientoEs que amor y sufrimiento me han puesto hiel en la boca,Al que le toca le toca, si hay quintada seré el quinto,Soy pintor y cuando pinto, pinto flor de pinta bravaEl que me pise la taba, tendrá que tantearse el cinto. Dejuro no es de Entre Ríos, aquel que piensa que abusoDios o mandinga me puso para sostén de los míos,Campos y ranchos vacíos va dejando el invasor,Y envenenao de rencor, sangre pido pa´ mi lanzaCon uno que haiga me alcanza, pero si son más, mejor. Se ha de romper la tacuara antes que mi empeño cejePancho Ramírez, el jefe, mi palabra lo declara,Quien tenga sangre en la cara, sabrá qué cosas lo obligan,La ocasión es pa´ que digan quienes son y lo que puedenLos asustaos que se queden y los otros que me sigan. No es pa´ cantar la milonga, que los invité a esta fiestaEn las patriadas como ésta, el baile es de ponga y ponga,Si la Mora nos rezonga, naides sienta escalofríos,Suenen valientes sus bríos, aunque chifle la corujaFrente al clarín que rempuja, gritemos: ¡Viva Entre Ríos!
Letra :
Claudio Martínez Payva
Música :
Antonio J. Benítez
Grabada
por la orquesta de Aníbal Troilo con la voz de Ángel Cárdenas.