VIRGEN DE LOURDES

 

 

 

Llegó como asustada, no sé con qué pesares,
Temblándole las manos, con fe se persignó,
Y de su pañoleta, sacó un ramo de azahares
Que junto a unas muletas, a la Virgen dejó.
Le dijo que era enferma y sólo le rogaba
Pidiendo por su hijito, que no quería morir,
Porque si era el destino, sin él no se marchaba
Cuando oí que ella llorando, le suplicaba así:
 
¡Virgen, Virgen de Lourdes!
A que me ayudes, vengo con fe,
Quiero con tus milagros
Poder cuidarlo en su niñez.
Virgen, no me abandones
Hacé por mi hijo, que viva yo,
Porque jamás lo podré dejar
Sin madre y sin hogar.
 
Siguió mirando fijo, la imagen de la Virgen,
Secó con un pañuelo, todo lo que lloró,
Después avergonzada, miraba a todos tristes
Como si adivinaran, su amarga confesión.
Igual siguió rogando, sin importarle nada,
Que allí crucificada, con sus manos quedó,
Pero después sus brazos, abrió desesperada
Cuando oí que, llorando, volvía a esta canción:
 

Letra y música : Alfonso Casini y Don Filinto  (Filinto Rebecchi)

 

Grabado por Agustín Magaldi con orquesta. (sello RCA entre 1932 – 1935)

 

 

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