POBRE AMIGO

 

 

 

Mi pobre amigo, leal y sincero
Fue compañero de juventud,
Y torturado por un quebranto
Perdió el encanto de su salud.
En sus momentos espirituales
Era sublime, y en su capuz,
Sólo abrigaba nobles ideales
Como raudales de blanca luz.
 
Pero su loca pasión
Por el juego y la mujer,
Trajo su degradación,
Y está bajo la acción
De un triste padecer;
Y aunque quiera ya eludir
Esa sierpe de su mal,
No lo podrá conseguir,
Es su signo fatal
Tendrá que sucumbir.
 
Hoy que se siente sin energía
Piensa en la dicha que se fugó,
Piensa en lo fútil de sus orgías
De las milongas y del fragor.
Llora en silencio, su decadencia
Mientras el vicio sigue con él,
Él, que no duerme, en su inconsciencia
Para que olvide su vida cruel.
 
Yo quisiera aminorar
Su precaria situación,
Pues entiendo que ayudar
A un amigo ejemplar
Es una obligación...
Y pudiendo concebir
Su pesar abrumador,
Desearía compartir
Sus horas de sufrir,
Sus horas de dolor.

 

Letra : José Rial

Música : Guillermo Desiderio Barbieri

 

Grabado por Carlos Gardel con acompañamiento de guitarras. (sello Odeón Nº 18.100, en 1924)

 

 

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