EL PLEBEYO
(vals peruano)
La noche cubre ya con su negro crepón,De la ciudad, las calles, que cruzan las gentesCon pausada acción.La luz artificial, con débil proyecciónPropicia la penumbra que esconde en su sombraVenganza y traición. Después de laborar, vuelve a su humilde hogar,Luis Enrique, el plebeyo, el hijo del puebloEl hombre que supo amar.Y que sufriendo está, esa infamante ley,De amar a una aristócrataSiendo plebeyo él. Trémulo de emoción, dice así en su canción:“El amor siendo humano, tiene algo de divino,Amar no es un delito porque hasta Dios amó,Y si el cariño es puro y el deseo sincero¿Por qué robarme quieren, la fe del corazón?Mi sangre aunque plebeya, también tiñe de rojoEl alma en que se anida mi incomparable amor,Ella de noble cuna y yo humilde plebeyo,No es distinta la sangre ni es otro el corazónSeñor, ¿Por qué los seres no son de igual valor?” Así en duelo mortal, abolengo y pasión,En silenciosa lucha, condenarnos suelenA cruento dolor.Al ver que un querer, porque plebeyo es,Delinque si pretende la enguantada manoDe fina mujer.El corazón que ve destruido su ideal,Reacciona y se refleja en franca rebeldíaCambiando su humilde faz.El plebeyo de ayer es el rebelde de hoy,Que por doquier pregonaLa igualdad en el amor.
Letra y música
: Felipe Pinglo Alva (poeta peruano)
Grabado
por Argentino Ledesma con acompañamiento de orquesta.
Grabado
por la orquesta de Domingo Rullo. (sello Virrey “Melodías peruanas”, 1959, en
Perú)